Mientras vemos ya a muchos compañeros caídos este domingo por la noche. Underworld nos exprimió el último gramo de energía y nos restituyó con un show fantástico, lleno de energía, buena onda y bolas de plástico gigantes.

Sí, la casa se derrumbó con Born Slippy, llevándonos a todos a esas épocas hace 20 años donde descubríamos la electrónica con esa rola, pero el punto alto para nosotros fueron Jumbo, y Cowgirl, temas que nunca habían sonado así de bien en las presentaciones anteriores de los ingleses en México.

 

Ha cerrado de manera espectacular esto; qué día más alegre.